Ultimamente sueño cosas raras.
Cada día mas raras.
Varios de mis relatos, de mis poesías, e incluso de mis reflexiones están basados en sueños. Normalmente en sueños despierto, que son los mejores, pero de un tiempo a esta parte son sueños de verdad, sueños dormido.
Los sueños mas importantes, y a su vez los mas raros. Los claves, los que crean dèja-vú's.
Pero los mios dudo que los creen, no creo que vaticinen el futuro.
Tan sólo escriben nuevos relatos, nuevas poesías.
Una nueva vida, en el fondo.
Pues tengo ganas de soñar, tengo ganas de que mis deseos se cumplan aunque sea en la ficción. Pues no se harán de otra manera, no los mios.
Mas una cosa son sueños, y otra cosa son promesas.
He hecho muchas promesas a mucha gente, y tengo claro que las voy a cumplir como sea; e incluso ya estoy planeando como hacerlo. Pero las promesas no son tan fantasiosas como los sueños.
Quiero soñar.
Pero no quiero soñar solo.








